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Cocinando con niños: guía básica para principiantes

Cocinar en familia puede ser una de las experiencias más divertidas y enriquecedoras, afianza los lazos entre padres e hijos y les permite a los niños disfrutar de un hobby saludable que en muchos casos con los años llega a convertirse en una pasión de vida. Sin embargo, al momento de llevar a nuestros niños a la cocina, es importante recordar que la precaución es lo primero, incluso con hijos muy cuidadosos debemos tener en cuenta que siguen siendo niños y que los accidentes pueden suceder.

Hoy te traemos una serie de recomendaciones para hacer más fácil, divertido y seguro el proceso de introducir a tus niños en el maravilloso mundo de la cocina.

  1. La supervisión nunca debe faltar: más que una regla para ellos, es una regla para ti. Un adulto responsable debe acompañar en todo momento al niño mientras se encuentra en la cocina ya que incluso si le has explicado las recomendaciones con cuidado o si tu niño ha cocinado en ocasiones anteriores, la cocina es un lugar con muchos riesgos que deben ser evitados.
  2. Cocina platillos según la edad de tu hijo: incluso si tu niño es tan pequeño que aún no sabe escribir, es posible introducirlo a la cocina con tareas sencillas. A partir de los 3 años puedes permitirle a tu niño ayudarte con labores acordes a su edad. Un niño de 3 a 5 años puede ayudarte a lavar las frutas y vegetales, limpiar la cocina, mezclar los ingredientes o amasar, Mientras que niños de 6 a 7 años que han desarrollado más su habilidad motora pueden ayudar a pelar papas y tomates, romper huevos, aplastar el aguacate para guacamole, las papas para un puré o lavar los platos. Niños mayores, de 8 a 9 años puedan abrir latas con un abrelatas, ayudarte a picar y cortar frutas y verduras o incluso carnes, precalentar el horno y comenzar a experimentar con condimentos. Finalmente, niños mayores de 10 años con experiencia previa pueden trabajar de forma independiente en lo que prefieran siempre y cuando haya alguien responsable supervisando.
  3. Enséñales a lavarse las manos antes de comenzar y al terminar: al igual que les enseñas la importancia de lavarse las manos al ir al baño, el lavarse las manos antes y después de entrar a la cocina debe convertirse en un hábito.
  4. Delimita un espacio de trabajo para ellos: organiza un espacio de trabajo pensando en tus niños y ubica en el únicamente los elementos necesarios para la tarea que van a realizar. Trata, en lo posible, de organizar este espacio lejos de fuentes de calor, de elementos cortopunzantes o de energía.
  5. Comienza con recetas fáciles: esto permitirá que no se frustren en sus primeros intentos, comienza con recetas fáciles de hacer o asignándoles tareas sencillas (siempre acorde a su edad).
  6. Motívalos: la motivación puede nacer de distintos lugares, uno de ellos eres tú. Felicítalos a medida que prueban distintas habilidades y anímalos a seguir intentándolo cuando cometan errores.
  7. Sé creativo: escoge ingredientes con texturas, colores y olores llamativos, un platillo ideal que combina todo lo anterior con los cupcakes de arcoíris.
  8. Déjalos elegir qué platillo preparar juntos: a medida que vayan aprendiendo, permíteles involucrarse en el proceso de elección de lo que desean cocinar, de esta forma se sentirán más interesados.
  9. Ten paciencia y diviértete en el proceso: parece lógico, pero no lo es, cocinar con niños en especial si son pequeños tiende a ser un proceso donde tu paciencia se pondrá en práctica al ver harina, especias y salsas por todas partes. Nuestro consejo es disfruta y al finalizar permite a tus niños ayudarte con la limpieza.

Esperamos que estas recomendaciones te ayuden a comenzar una de las más bonitas actividades que se pueden compartir en familia, ¡cocinar!